Historia

Un día como hoy hace 56 años, la organización terrorista ETA comenzó a operar en España

El 7 de junio de 1968, la organización terrorista vasca cometía su primer asesinato e iniciaba un oscuro camino que se extendió hasta 2011.

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Hace 56 años, la organización terrorista Euskadi Ta Askatasuna (ETA) asesinó a un agente de la Guardia Civil y comenzó una etapa de violencia que continuó hasta 2011, cuando anunció su disolución.

Fundada en 1958, estaba compuesta principalmente por jóvenes del Partido Nacionalista Vasco. Su nacimiento se dio dentro del grupo clandestino Ekin, siendo Julen Madariaga, José María Benito del Valle, Rafa Albisu y José Luis Álvarez Enparantza (Txillardegi) algunos de sus fundadores.

A lo largo de su carrera, la organización paramilitar fundada en 1958 asesinó a 856 personas, de las cuales el 41% eran civiles y fueron consideradas como "daño colateral".

Cuáles fueron los orígenes de la ETA

Uno de los tantos vídeos grabados por ETA durante su accionar (Fuente: Youtube / France24)

ETA era una organización terrorista que promovía el nacionalismo vasco, establecida en 1958 y que operó hasta 2011.

Su meta principal era establecer un estado socialista en Euskal Herria -región compuesta por las actuales provincias del País Vasco, Navarra y las zonas francesas de Lapurdi, Baja Navarra y Zyberoa- y lograr su independencia de Francia y España.

La primera acción violenta de ETA tuvo lugar en julio de 1961, cuando intentaron descarrilar un tren que transportaba a simpatizantes franquistas durante el aniversario del golpe que desencadenó la Guerra Civil. Posteriormente, en la III Asamblea de ETA en 1964, se consolidó su apuesta por la lucha armada.

Hacia finales de la década, la organización empezó a recurrir al asesinato, secuestro y extorsión económica para alcanzar sus objetivos. Sus blancos habituales incluían guardias civiles, policías y militares españoles.

El asesinato improvisado del guardia civil José Pardines, el 7 de junio de 1968, marcó un antes y un después en la historia del grupo. Dos meses después, ejecutaron su primer homicidio premeditado contra Melitón Manzanas, jefe de la policía secreta en San Sebastián y conocido represor de la resistencia contra el régimen franquista.

En los años siguientes, se sucedieron varios enfrentamientos y la organización se fragmentó en múltiples facciones. El último asesinato cometido por ETA ocurrió el 16 de marzo de 2010.

Un año más tarde, el 20 de octubre de 2011, anunciaron mediante un video el "cese definitivo de la actividad armada". Esto fue seguido, en mayo de 2018, por la disolución de la organización, el "desmantelado completo de las estructuras" y el término de su "ciclo histórico".

El asesinato que cambió el curso de la ETA

José Antonio Pardines Arcay, un agente de la Guardia Civil de 25 años, estaba regulando el tráfico en la carretera cerca de Aduna (Guipúzcoa). Junto a su compañero, Félix de Diego Martínez, se encargaban del control del tráfico en un área en construcción, posicionados en extremos opuestos del tramo afectado.

El 7 de junio de 1968 transcurría sin incidentes hasta que Pardines notó un Seat 850 Coupé blanco con matrícula Z-73497. Recordando que esa matrícula correspondía a un vehículo reportado como robado, decidió seguirlo en su motocicleta para solicitar la documentación a sus ocupantes.

Al inspeccionar el vehículo y verificar la documentación, uno de los pasajeros extrajo un arma y disparó a Pardines en la cabeza a quemarropa. Mientras yacía en el suelo, el agente fue rematado con cuatro disparos adicionales en el pecho.

Los ocupantes del coche, Iñaki Sarasketa y Francisco Javier Etxebarrieta "Txabi", ambos militantes de ETA, fueron encontrados más tarde ese día por una patrulla de la Guardia Civil, resultando en un tiroteo en el que Txabi fue abatido y Sarasketa resultó herido.

Registro de arresto de Iñaki Sarasketa (Fuente: X @COVITE)

Sarasketa fue arrestado mientras intentaba escapar. Inicialmente fue sentenciado a muerte, pero su pena fue conmutada y finalmente fue amnistiado durante la transición a la democracia tras la dictadura de Francisco Franco.

Años después del hecho, Sarasketa narró los eventos de aquel día: "Supongo que el guardia civil se dio cuenta de que la matrícula era falsa. Al menos, sospechó. Nos pidió la documentación y dio la vuelta al coche para comprobar. Txabi me dijo ‘Si lo descubre, lo mato'. Le contesté: ‘No hace falta, lo desarmamos y nos vamos'"

"Salimos del coche. El guardia civil nos daba la espalda. Estaba de cuclillas mirando el motor en la parte de atrás. Susurró: ‘Esto no coincide...'. Txabi sacó la pistola y le disparó. Cayó boca arriba. Volvió a dispararle tres o cuatro tiros más en el pecho. Había tomado centraminas y quizá eso influyó", continuó.

Para Sarasketa, el asesinato fue un error. "Era un guardia civil anónimo, un pobre chaval. No había ninguna necesidad de que aquel hombre muriera".

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