La planta medicinal que ayuda a la memoria, aumenta la capacidad cerebral y mejora la concentración después de los 40
El consumo de esta planta en infusiones está asociado a la prevención de la demencia.
Existe un consenso entre los expertos en nutrición acerca de la alimentación y su poder de prevenir enfermedades. Una dieta saludable y variada es fundamental porque lo comemos está directamente relacionado con la capacidad de nuestro cuerpo de luchar contra distintas afecciones.
Hay muchos alimentos, como frutas, vegetales y hierbas, que detentan propiedades beneficiosas para el organismo porque concentran un gran volumen de vitaminas y minerales. Entre ellas se destaca el ginkgo, una potente hierba medicinal que ayuda a retrasar el envejecimiento vascular, la pérdida de memoria y de capacidad de concentración.
¿Qué es el ginkgo y qué propiedades tiene?
Según la Clínica Mayo, el ginkgo (Ginkgo biloba) es una de las especies de árbol vivo más antigua. Se trata de una planta legendaria que tiene "poderosas cualidades antioxidantes" que "ayudan a mejorar la circulación dilatando los vasos sanguíneos y reduciendo la viscosidad de las plaquetas".
Además, como explica Jordi Cebrián en su libro El Botiquín de Plantas Medicinales, "los herbolarios lo recomiendan para frenar la demencia, la pérdida de memoria y de capacidad de concentración".
¿Qué beneficios medicinales tiene el ginkgo?
Entre las propiedades medicinales que se le atribuyen al ginkgo biloba se destacan su actividad vasodilatadora en la circulación de la sangre, así como también sus propiedades antioxidantes y neuroprotectoras.
Según la Agencia Europea del Medicamento (EMA), hay dos usos atribuidos a esta planta. Por un lado, uno dirigido a "la mejora del deterioro cognitivo asociado a la edad y de la calidad de vida en la demencia leve". Por otro, un uso tradicional "para el alivio de la pesadez de las piernas y la sensación de las manos y pies fríos asociados a trastornos circulatorios menores".
¿Cómo consumir el ginkgo?
El ginkgo se puede consumir en forma de comprimidos, extractos o geles. Además, sus hojas desecadas se utilizan para hacer té o infusiones.
No obstante, el profesor de botánica de la Universidad CEU San Pablo de Madrid, Antonio Galán de Mera, desaconseja consumir sus semillas por su potencial tóxico porque "pueden causar problemas respiratorios y arritmias".